5 maneras de añadir movimiento a tu día, de forma natural
A menudo se nos dice que mantenernos activos es muy bueno para nuestro cuerpo y nuestra mente. Aunque la mayoría estamos de acuerdo en que debemos mantenernos activos, la realidad es que no todo el mundo se siente capaz de hacerlo practicando deporte o yendo al gimnasio. Algunos no sentimos que tengamos la energía necesaria, ¡al menos no todos los días!
Sin embargo, moverse de forma natural es algo que todo el mundo puede hacer a su manera. Moverse de forma natural consiste en encontrar pequeñas formas factibles de moverse más cada día según tu propio horario.
Moverse de forma natural puede incluir practicar deportes, pero no es necesario si no es lo nuestro. Cada uno puede mantenerse activo a su manera. No hace falta ser bueno en los deportes ni ser el corredor más rápido; simplemente podemos encontrar formas de movernos que nos funcionen.
Aquí tienes cinco formas sencillas de añadir movimiento a tu día:
1. Haz estiramientos por la mañana.
Cuando te levantes por la mañana, dedica un rato a estirar el cuerpo. Ya sea con un gran bostezo con los brazos estirados hacia el cielo mientras aún estás en la cama, o con unos estiramientos más intencionados al levantarte, estirarse es una forma estupenda de añadir un poco de movimiento natural a tu rutina matutina. También es una forma estupenda de empezar el día, tanto si te estás preparando para un día de estudio, como si te levantas para ir al trabajo o disfrutas de un día para ti.

2. Incorpora descansos activos a tu día.
Si pasas mucho tiempo sentado durante el día, ¿por qué no te tomas un descanso activo para mover el cuerpo? Si estás estudiando, haz una pausa para estirar las piernas, cambiar de postura o dar un pequeño paseo.

3. Jugar al aire libre
Jugar al aire libre no es solo cosa de niños. Ya sea salir al jardín o a cualquier espacio al aire libre, quedar con unos amigos para dar unas patadas al balón en el parque, dar un paseo en bicicleta o incluso ir de picnic al parque, salir a hacer algo divertido y entretenido, sea lo que sea lo que más te guste, puede marcar una gran diferencia en cómo te sientes física y mentalmente.
Si durante la semana no tienes tiempo libre debido al trabajo o los estudios, ¿por qué no añades un poco de juego al aire libre a tus descansos para comer o estudiar?

4. Muévete más en casa
Cuando estás relajándote en casa, adoptar un enfoque sencillo para hacer las cosas puede convertirse en algo natural, ¡especialmente ahora que tenemos más dispositivos que hacen las cosas por nosotros! Cambiar ligeramente las cosas puede añadir algo de movimiento incluso a tus días más relajados.
* Levántate y cambia de canal en lugar de usar el mando a distancia.
* Consíguelo tú mismo en lugar de pedirle a otra persona que te traiga algo.
* Ayuda en las tareas domésticas si puedes.
* Recoge tu comida en lugar de pedirla a domicilio.
* Juega a un videojuego activo que te haga mover el cuerpo.
* Baila al ritmo de tu canción favorita.

5. Sea su propio medio de transporte
Si es posible, ¿por qué no desplazarse de un lugar a otro de una forma que le permita moverse más? Caminar, ir en bicicleta o incluso en monopatín puede ser una opción viable si no tiene que recorrer una gran distancia, en lugar de depender del coche o del transporte público. Si eso no le parece posible, ¿quizás le resulte más factible utilizar las escaleras en lugar del ascensor o las escaleras mecánicas cuando salga de casa?
